Los bancos griegos, tras dos años de crisis, están de nuevo en la tormenta tras el lunes negro de retiradas masivas por miedo a una eventual salida del euro si la izquierda radical llega al poder, pero sobre todo a los temores divulgados en los mercados.
Grecia no es la Argentina del ‘corralito’. Hay dinero para garantizar los depósitos. Con estos mensajes la banca griega llamaba ayer a la calma y defendía su solidez a pesar de la retirada de depósitos en cantidades millonarias de los últimos días.
Los particulares y empresas retiraron, solo el pasado lunes, de sus cuentas más de $ 1.000 millones. Las malas noticias para Grecia no cesaron ayer. A la caída en las bolsas se sumó la información de la agencia de calificación Fitch, que rebajó la nota crediticia a largo plazo de Grecia de B- a CCC, debido al “elevado riesgo” de que el país salga de la zona del euro.
La ‘fuerte’ representación de los partidos antiausteridad tras las elecciones parlamentarias y la consiguiente incapacidad para formar un gobierno están entre los argumentos de Fitch.
La agencia de calificación de riesgos considera “probable” un abandono de la unión monetaria, si de las próximas elecciones del 17 de junio no sale un gobierno con un mandato para continuar con el programa de ajustes del FMI y la UE.
El nerviosismo sobre los títulos bancarios se ha extendido a toda Europa, en particular en España, donde la entidad financiera Bankia, la cuarta del país, llegó a perder más del 29%, luego de la nacionalización y los retiros masivos, que según el diario español El Mundo ascienden a $ 1.000 millones.
El gobierno español negó que se haya producido una fuga de depósitos en Bankia, que sufrió de nuevo la caída en la bolsa.
Después del fuerte descalabro en el mercado, Bankia indicó a sus clientes con ahorros en la entidad que “pueden estar absolutamente tranquilos” sobre la seguridad de su dinero.
Según los expertos, el recrudecimiento del nerviosismo a principios de semana, sobre todo en Londres y Fráncfort, se debe en particular a un artículo aparecido en la prensa holandesa según el cual los bancos griegos carecen de apoyo del Banco Central Europeo y no pueden refinanciarse, lo que ha sido negado por la institución de Fráncfort.
No obstante, los mercados seguían tensos ayer. Las principales bolsas europeas cerraron la sesión con fuertes pérdidas, lastradas por la situación en Grecia, el deterioro del crédito en España y estadísticas decepcionantes en EE.UU.
El principal índice español, el Ibex de la Bolsa de Madrid, perdió el 1,11%, lastrado por el desplome de la entidad Bankia, que perdió 14,08% tras haber llegado a caer poco después de la apertura del parqué madrileño más del 29%.
Mientras, la prima de riesgo española –que mide el diferencial entre la rentabilidad de los bonos alemanes a diez años y los nacionales– anotó un nuevo máximo histórico de cierre, 490 puntos básicos.
Con el euro en 1,27, dólares la prima de riesgo española se incrementó en 8 unidades, hasta cerrar en 490 puntos básicos.
A esto hay que añadir nuevas dudas sobre el futuro del sector financiero, ante la amenaza de Moodys de rebajar la calificación crediticia de varios bancos españoles y el temor a una retirada masiva de fondos de Bankia.
Estas informaciones llegan con España oficialmente en recesión, tras confirmarse que la economía se contrajo el 0,3% en el primer trimestre.
“El dominó ha arrancado y parece imparable. Grecia arrastra a España. Europa mira a Madrid, la otra gran preocupación mundial, y España mira a Europa pidiendo ayuda”, indicaba ayer en un artículo el diario español El País.
Según el artículo, las cifras críticas sobre España disparan todos los rumores de rescate, que el gobierno desmiente.
La tensión crece porque con una prima de riesgo de 500 —a última hora del día se recuperó y bajó a 482— se intervino Grecia, Irlanda o Portugal, y cayó en Italia el gobierno de Silvio Berlusconi. Una cifra insostenible, según el propio Ejecutivo, refiere el medio.
Fuente: El Universo