
Muchas personas que son sinceras, honestas, justas, han sufrido muchas penalidades y otras todavía aun peor.
Tienen vivido bajo los puentes, dejados por las familias, mendigando un pan para poder llevar a su estómago.- Sin embargo la palabra de Dios dice: Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis (1Pedro 3:14)
De esta manera, tendremos cada uno de nosotros una gran responsabilidad "Ayudar a los mas necesitados".








